lee tus dibujos con las manos, tu ritmo lleva la señal, un mensaje en luz viaja lejos y la misma boca lo sabe, lenguas sin lenguajes, piel cicatriz, asciende en ojo la serpiente
la conoce en las pupilas más que la piel que la envuelve, en los labios el secreto animal asfixia y vicia, la enfermedad que moja entre las piernas insiste, si fueras una droga serías mis venas
se ha dejado los ojos en palabras, cuartos oscuros, ha viajado en huesos, noches sin dormir, largo y tan raído su hambre, brutal, enfermo, acido, cortando con los dientes cada mirada posible, no te entregues con los ojos cerrados, siempre con las manos abiertas.